Los alumnos y alumnas de 2º Bachillerato-A escribieron y leyeron un manifiesto expresando esta repulsa. Aquí os dejo en su nombre para que pueda ser releído tantas veces como queráis para que esas palabras no se pierdan nunca.
"Hoy estamos reunidos aquí para expresar en nombre de toda la comunidad educativa que forma el IES Pintor José María Fernández nuestra más enérgica repulsa contra la violencia de género. Además con este acto nos gustaría rendir un homenaje a esas mujeres que han perdido la vida a manos de sus compañeros sentimentales. Y del mismo modo nos gustaría ofrecer nuestro apoyo moral a las familias de las víctimas, que han sufrido, sufren y seguirán sufriendo sin remedio la pérdida de un ser querido.
No nos vale la fórmula de decir que la
violencia es tan antigua como el ser
humano. No nos conformamos con una sociedad patriarcal y machista que ejerce su
fuerza contra la mujer indiscriminadamente.
Debemos preguntarnos ¿Qué
está ocurriendo en nuestra sociedad? ¿Cómo podemos detener esta espiral de
violencia que mata más que cualquier enfermedad dañina?
El día 25 de noviembre fue declarado
Día Internacional contra la Violencia hacia
la Mujer en el 1er Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe, celebrado
en Bogotá, en julio de 1981. En este encuentro se denunciaron todos los
tipos de violencia que se dan contra las mujeres en el mundo. El año 1999 la
ONU dio carácter oficial a esta fecha.
Desde entonces se viene
conmemorando este día para llamar la atención y generar
concienciación de que la violencia contra las mujeres es una de las formas
de violencia más extendida en el mundo y de especial crueldad ya que se
ceba sobre quienes más se ocupan de cuidar la vida de las personas.
Los datos estadísticos son
escalofriantes: más de un 30% de mujeres sufren malos tratos físicos o
psíquicos por parte de sus compañeros. Y pensemos que las denuncias representan
sólo un 5% de la violencia real.
En lo que llevamos de año 39
mujeres han perdido la vida a manos de sus compañeros sentimentales. Todas
ellas han muerto como vivieron, en la más absoluta invisibilidad. Sus vidas, su
sufrimiento no interesaron a la sociedad. De ellas sabemos muy poco, o nada. No
sabemos nada del terror que ellas y sus hijos pudieron vivir en el infierno en
que se había convertido su hogar junto al verdugo.
Todas tenían nombre, familia,
amigos… Soñaban con una vida mejor, pero vivían en el infierno, puerta con
puerta con nuestra ignorancia y nuestra indiferencia. Nos hemos enterado, como
cada año, tarde y mal… o no hemos querido enterarnos. De algunas de ellas no
sabemos ni el nombre. Sólo conocemos la cifra macabra, el lugar que ocupan en
la siniestra lista que no acaba. No podemos de ninguna manera, acostumbrarnos
con normalidad a esta cotidiana tragedia como si se tratara de algo inevitable.
Se puede y se debe evitar.
Ante esta situación, cada vez
más hombres y mujeres, chicos y chicas manifiestan su compromiso y su voluntad
de prevenir la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones.
Es
por lo que en este día toda la comunidad educativa aquí reunida se propone:
· - Defender y hacer respetar los
derechos humanos.
· - Apoyar a las mujeres en su lucha
contra toda clase de violencia y a solidarizarse con las mujeres que la
padecen.
· - Aprender a resolver pacíficamente
los conflictos y reconocer los errores, ya que la violencia nunca puede
resolver los problemas que surgen en las relaciones.
· - Tomar como modelo las conductas
respetuosas y solidarias.
· - No imponer los deseos y la propia
voluntad por la fuerza
· - Utilizar modelos educativos
dialogantes y cooperativos.
· - A organizar en la clase actividades,
reflexiones y debates destinados a aprender a ver, reconocer y resolver de
forma negociada las situaciones cotidianas.
Reclamamos
de la sociedad, y en concreto de nuestro centro educativo, que se involucre en
decir no a la violencia machista, que sienta empatía respecto a las víctimas,
que eduque en igualdad y que reclame educación en igualdad.
Reclamamos
de las autoridades que no escatimen en recursos para combatir la violencia de
género; que estos recursos resulten de fácil acceso para las mujeres que se
acercan a ellos; que la coeducación sea un principio rector de nuestro
sistema educativo.
Queremos
decir, por último, a las mujeres adolescentes de este centro, que sean dueñas de sus vidas y
de sus sentimientos, que no se dejen
controlar, que sean ellas
mismas. Estudiar, saber mucho, ayudará a las jóvenes a desarrollar
competencias para su autonomía personal y su
independencia.
A
nuestros compañeros, varones adolescentes, también queremos decirles que
dispensar buenos tratos, mostrarse sensibles, respetar a las mujeres, sus decisiones,
opiniones, criterios, gustos, y deseos es la mejor manera de ser felices y
contribuir a la felicidad ajena.
Mientras una
mujer sufra maltrato por el hecho de serlo, aquí y en cualquier parte del
mundo, tanto mujeres con hombres, tendremos en nuestra agenda estas exigencias,
porque la violencia de género es la expresión más brutal del patriarcado, ya
que, como dice la filósofa feminista Amelia Valcárcel, "el machismo mata,
empobrece y atonta".
Para
finalizar, en nombre de toda la comunidad educativa me gustaría alzar la voz por un ¡NO A LA VIOLENCIA, un SÍ A LA TOLERANCIA, A LA IGUALDAD Y A LA
DIGNIDAD!
Para
finalizar todos formamos un gran lazo humano para homenajeara a todas esas
mujeres que han sufrido y sufren este tipo de violencia.

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